DCI DEFENSA COMBATE E INTERVENCION, B

 


El amor es para el niño

como el sol para las flores;

no le basta pan;

necesita caricias para ser bueno y ser fuerte.

                                      Concepción Arenal


 

La Comunicación No Violenta (CNV) fue desarrollada por Marshall Rosenberg, Doctor en psicología clínica, educador, reconocido mediador en conflictos internacionales y fundador del "Center for Nonviolent Communication" (CNVC), en el año 1984.

 

La CNV constituye un modelo claro y efectivo de comunicación eficiente, es decir, que consigue transmitir y lograr los efectos que realmente deseamos desde la cooperación y el respeto y no desde la agresión y las interpretaciones. Permite la conexión y la empatía, tanto intrapersonal como interpersonal, facilitando la expresión de:

*      Las observaciones sin acusación.

*      Los sentimientos, expresados con honestidad.

*      Las necesidades reales y profundas.

*      Las peticiones racionales y fundadas en todo lo anterior, armonizando las necesidades propias con las de los demás.

 

 


 

La CNV tiene aplicación directa e inmediata en los niveles:

*      Personal, para aclarar tensiones internas.

*      Relaciones interpersonales, para lograr la resolución de problemas desde la cooperación y el respeto mutuo.

*      Acciones de mediación, permitiendo comprender y transmitir los sentimientos y necesidades, tanto propias como de las otras partes.

 

Todo ello se puede desarrollar en cualquier campo de las relaciones intra e interpersonales, como familia, amigos, vecinos y conocidos, trabajo, deportes de equipo, unidades militares y policiales, tanto dentro de ellas como durante el cumplimiento de sus misiones, diplomacia, política, etc.

 

Los grandes logros que se consiguen a través de la CNV son:

*      Constituye la clave para comprender la naturaleza bondadosa del ser humano y de su impulso a contribuir al bienestar de los demás cuando se haya libre del miedo.

*      Es la clave para descubrir qué motivos condicionan y movilizan a las personas y grupos sociales.

*      Rompe las estructuras mentales violentas.

*      Es la esencia para permitir escuchar y comprender a los demás.

*      Permite aceptar las diferencias de puntos de vista, y armonizarlas para alcanzar niveles de convivencia insospechados hasta entonces.

*      Facilita el poder decir pacíficamente “no” a los demás y aceptar el “no” como una afirmación diferente, es decir como la manifestación de un sentimiento y/o necesidad de los demás que no admitíamos hasta el momento.

*      Puede reparar sentimientos negativos personales del pasado (culpa propia o de los demás, miedo, etc.).

 


 

Nuestra sociedad nos ha educado en la culpa, es decir, cuando se produce un problema buscamos la causa responsable del mismo. Si somos responsables, la culpa es nuestra (denominado “pensamiento chacal hacia dentro” o culpa); si lo es otra persona o grupo, un agente externo, etc., nos enemistamos con los provocadores del problema (denominado “pensamiento chacal hacia fuera” o rabia). Así, desarrollamos una dinámica en torno a intentar tener la razón, cuando lo que deberíamos hacer es intentar ser felices, lo cual no siempre es compatible y no siempre merece la pena. Todo esto crea miedo, que es la única y profunda causa de todo el dolor que sufre el mundo.

 

En base a analizar, comprender y reconocer los sentimientos y necesidades que provoca el problema, tanto en nosotros mismos (denominado “pensamiento jirafa hacia dentro” o autoempatía) como en los demás (denominado “pensamiento jirafa hacia fuera” o empatía), estamos en condiciones de poder expresarlos pacíficamente, de un modo verbal y no verbal, y recibir las relaciones con el mundo de un modo constructivo ¡incluyendo las posibles agresiones físicas! Para ello, es necesario disponer de los recursos necesarios para poder afrontar estas situaciones con seguridad, lo cual requiere de la preparación razonable, que constituye una gran necesidad para el conjunto de la humanidad. Por eso, en DCI hemos adoptado esta potente herramienta que nos permite aportar recursos a nuestros practicantes para poder llevar a la práctica el espíritu de DCI: