


La Defensa
Personal Ciudadana (DPC)
concentra su actuación en la autoprotección y defensa legítima de otras personas
dentro del entorno de las relaciones entre ciudadanos y ajustándose al marco
legal, así como establece una metodología basada en el marco legal vigente para
profesionales expuestos a riesgos, como puede ser la sanidad o la enseñanza.
Los profesores de esta
Especialidad reciben la acreditación, ya sea de Instructor como de Profesor
federativo a través del Departamento de DCI, pudiendo impartir todo tipo de
actividades relacionadas con esta Especialidad Fundamental de DCI. En las otras
Especialidades Fundamentales se exigen otros requisitos específicos, que se
desarrollan adecuadamente en las secciones correspondientes a cada una de
ellas, pudiendo acceder mediante los enlaces que aparecen al final de esta
página.
Existen multitud de
situaciones que necesitan un adecuado empleo de la fuerza, de acuerdo con el
marco legal y moral para poder solventarse, como por ejemplo:
-
Agresiones
como consecuencia de un accidente de tráfico o cualquier otra alteración emocional
de una o varias personas.
-
Ataques en
zonas de ocio por grupos violentos (partidos de fútbol, discotecas, zonas de
copas, botellones, etc.).
-
Robos con
violencia.
-
Agresiones
sexuales.
Para poder resolver
estas situaciones es necesario ajustarse a las siguientes figuras jurídicas:
Dentro de esta
Especialidad Fundamental, las actividades específicas que se desarrollan son,
entre otras:
-
Defensa Personal Femenina, estudia los procedimientos de
actuación ante situaciones de riesgos específicas en mujeres, así como las
adaptaciones necesarias a las características femeninas, tanto físicas como
psicológicas y sociales.
-
Defensa Personal Infantil, la cual concentra su ámbito de
actuación en la educación y el respeto, apoyando la enseñanza en los juegos,
buscando la motivación de los niños, todo ello dentro de un contexto
exclusivamente deportivo.
-
Defensa Personal Senior, actividad que centra su atención en
el mantenimiento de la agilidad y de las cualidades físicas para las personas más
veteranas. Asimismo facilita la formación y el mantenimiento técnico dentro del
más absoluto respeto a la conservación de la salud.
-
Defensa Personal de Aplicación
Profesional, donde se
analizan, y desarrollan los procedimientos para protegerse e intervenir dentro
de los casos habituales en los que se desenvuelven determinados colectivos
profesionales, como enseñanza, sanidad, etc.
En DCI entendemos como Defensa Personal de Aplicación
Profesional el conjunto de actividades (de
enfrentamiento, de separación y de diálogo) que permiten resolver situaciones
de riesgo a todas aquellas personas que durante el ejercicio de su actividad
profesional pueden verse sometidas a algún tipo de amenaza o agresión por parte
de otras personas. Esto no significa en ningún modo que estos profesionales
deban manifestar una conducta agresiva, al contrario, ya que el control
emocional sólo se puede manifestar si existe la suficiente confianza en sí
mismo como para creerse en condiciones de poder afrontar una situación
determinada. Dentro de este colectivo se engloban (por orden alfabético):
-
Árbitros
deportivos.
-
Dependientes
de comercios y otros establecimientos de cara al público.
-
Empleados
de banca.
-
Maestros y
profesores.
-
Médicos,
enfermeros y auxiliares, tanto de centros hospitalarios, urgencias, centros
psiquiátricos, etc.
A todo este colectivo se le plantea una necesidad de
autoprotección asociada a su actividad profesional, de modo que estén en
condiciones de defenderse ante posibles intentos de agresión y, como
consecuencia de ello, ser capaces de dar una respuesta más firme y controlada
en situaciones de tensión, lo cual redunda en los ámbitos:
-
Jurídico-Legal.
-
De respeto
y prestigio frente al colectivo de posible oposición, de compañeros de trabajo
y de familiares y amigos.
-
De
autoestima personal.
Estos profesionales, cada vez más son conscientes de la necesidad
de ampliar sus conocimientos en autoprotección, buscando lugares donde poder:
-
Adquirir
una formación que les permita analizar, contrastar y resolver las situaciones
que se les haya podido plantear o les hayan podido surgir a ellos o a otros
compañer@s de profesión.
-
Conseguir
un modo de mantener sus niveles de autoprotección de un modo simple, efectivo
y, por tanto, rápido y eficaz.
-
Entrenar
con profesionales como ellos, para poder desarrollar esta formación desde el
punto de vista realista, contrastado y adaptado a las necesidades reales del
profesional.
En DCI se desarrollan protocolos de actuación (procedimientos)
basados en principios técnicos, tácticos, fisiológicos, psicológicos y legales
que permiten desarrollar unos reflejos condicionados que facilitan las
reacciones automáticas en situaciones de estrés. Por ello se ofrecen unos
procedimientos analizados y contrastados que permiten enfrentarse a las
situaciones de un modo eficaz y ajustado al marco legal y a los principios
morales y de valoración personal, lo que permite mantener el control durante
una situación de enfrentamiento.

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