EncabezadoB

 


Los principios de DCI constituyen la guía fundamental de actuación, tanto a nivel interno como externo.

Permite adaptarse al medio, resistir la adversidad y mantener el equilibrio.

Las actividades de DCI buscan mantener estos principios como normas de pensamiento, sentimiento y actuación.

 


 

La enseñanza y entrenamiento de DCI busca el realismo, respetando todos los principios

tanto legales como morales y éticos que sustentan a los individuos y sociedades,

ya sea durante la enseñanza como en su aplicación práctica.

 


 

Resiste el que no permite que le afecte ni lo interno ni lo externo.

Es flexible el que se adapta con éxito a las situaciones cambiantes.

 

Estas cualidades viven en las personas equilibradas

y se desarrollan cuando existe el aprendizaje ante lo adverso,

percibiendo más intensamente nuestro entorno,

controlando inteligentemente nuestro ser interno

y adaptándose física, mental y emocionalmente a la realidad.

 


 

Mantén una atención relajada, percibe sin ansiedad;

es el único modo de percibir realmente.

 


 

Ser calma en la paz.

Ser prevención en el riesgo.

Ser reacción en la amenaza.

 


 

Busca la solución antes de que te afecte el problema.

Busca la neutralización antes de que se desencadene el ataque.

Busca la paz antes de que la guerra se haya declarado.

 


 

Conexión con el profesor:

No esperes a recibir la enseñanza

¡Captúrala con decisión!

Conexión con el adversario:

No esperes el ataque.

a por el objetivo propuesto,

preferentemente a través de la transformación pacífica del adversario.

Conexión interna:

Sé consciente de tu capacidad personal real,

tus defectos subsanables, para corregirlos y los permanentes, para comprenderlos,

y del esfuerzo que supone crecer en cada una de tus capacidades.

Conexión con el entorno:

Percibe las amenazas actuales y potenciales,

los recursos aprovechables,

las oportunidades que surgen

y los apoyos disponibles.

Recuerda que toda adversidad

es una oportunidad más que te brinda el destino

para mejorar tú y mejorar el mundo.

Conexión con el universo:

Receptividad global e instructiva, no esperes pasivamente.

Percibe toda forma de bondad como enseñanza y disfrute, potenciándola.

Percibe toda forma de maldad como necesidad de ayuda, contribuyendo a su transformación.

 


 

Es la manifestación del valor y la estabilidad ante toda adversidad.

 

Desarróllalo en base a la autocomprensión, no en base a la autorrepresión.

 

Mantén el equilibrio y la compostura siempre que sea necesario,

pero siempre de acuerdo a tu voluntad.

 

Vive la vida con intensidad,

pero gestiónala y valórala a través de tus emociones.

 


 

La eficacia es el primer objetivo en la progresión de DCI,

y para ello hay que aprender el correcto movimiento.

 

En DCI se puede actuar con eficacia a corto plazo en técnicas y procedimientos

y a medio plazo en tácticas.

Pero de acuerdo con el practicante,

el camino puede acabar aquí o continuar,

para aprender el correcto pensamiento,

que permite la comprensión profunda de las cosas,

y llegar hasta el correcto sentimiento,

buscando la vía del bondadoso desarrollo humano

a través de la felicidad y la energía.

 


 

Si sientes el equilibrio interno, tus objetivos en la vida serán dignos.

 

Si tus objetivos son dignos, el modo de alcanzarlos será coherente.

 

Tu sendero, entonces, vendrá marcado por los objetivos que te has propuesto,

dejarás de ser una hoja que se mece caprichosamente al viento y te convertirás en dueño de tu destino

y no te perderás en los detalles del camino.

 


 

En caso de oposición, busca alcanzar la paz siempre que sea posible.

 

Busca el camino de la armonía, a través de la compasión y la colaboración.

 


 

Busca el camino de la felicidad,

del flujo de energía a través de toda forma de vida.

 

Felicidad y energía son dos percepciones de lo mismo,

y la aplicación de la energía y la felicidad en toda faceta de la vida

puede ser una de las formas de mejorar todo lo que nos rodea

especialmente a nosotros mismos.

 


 

El Hombre de Vitruvio, que Leonardo da Vinci supo plasmar como obra universal del arte y ejemplo majestuoso del equilibrio, nos sirve de fondo para incorporar los Principios de DCI.

 

 

 

Los federados podrán solicitar gratuitamente un póster en tamaño A-4, a entregar en cualquier actividad a la que asistan.

 


 

A través de las parábolas somos capaces de comprender muchas de las enseñanzas más importantes para la vida. La parábola del sabueso irlandés nos demuestra muchos de los valores que aparecen a lo largo de estos Principios de DCI.