DCI DEFENSA COMBATE E INTERVENCION, N

 


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Podrá descargar los artículos que dispongan de la línea siguiente:

 

 

Dentro de cada tema, los artículos están ordenados cronológicamente, comenzando por el más reciente.

 


 

 


 

DCI tiene unos objetivos mucho más amplios que la práctica de una serie de técnicas de combate, por contrastadas que puedan ser. Tampoco es sólo un sistema deportivo reglado, con una estructura y organización definidas. Incluso no es únicamente un Sistema de Combate Profesional, que busca la eficacia en el desarrollo de los cometidos y situaciones que puedan plantearse a profesionales de la milicia, de la seguridad o a ciudadanos en defensa de su integridad, la integridad de otras personas o sus intereses. Aunque todos estos conceptos pueden definir el Sistema DCI, también se encuentra dentro de sus objetivos la transmisión eficaz de los conocimientos y la formación integral de la persona, tanto en su parte física, como intelectual y moral. Por ello, dentro de la estructura formativa de los Técnicos e Instructores se introducen técnicas pedagógicas de contenido específicamente dirigido a cumplir los cometidos de pedagogo dentro del entorno en el que se desarrolla la Disciplina.

 

Precisamente por eso, en DCI pensamos que el bagaje cultural es la base en la que se sustentan las buenas acciones, es la llave con la que se aprende a compartir las experiencias y a través de éste bagaje cultural se pueden desarrollar nuevos protocolos, métodos, técnicas, tácticas, etc. Las aportaciones de los federados permitirán transmitir a todos los lectores, federados, practicantes e interesados, sus experiencias y conclusiones, de modo que podrá convertirse en un punto de información de calidad para todo aquél que desee visitar esta Zona.

 

 


 

En esta Zona podrán incluir temas todos los Federados en DCI, de acuerdo con las Normas que se incluyen en el Foro de Federados en DCI

 

Sólo se podrán incluir temas de tipo genérico y no incluidos específicamente en el Programa Técnico-Táctico. Las aportaciones sobre estos temas podrán incluirse en:

·          El Foro de DCI, dentro de la Zona de Federados.

·          La Zona de Danes.

 

Concretamente, los temas que NO se podrán incluir en esta Zona de Artículos de Libre Acceso, por quedar incluidos en los puntos anteriores son:

·          Defensa Personal Ciudadana.

·          Combate Cuerpo a Cuerpo Militar.

·          Intervención Policial Operativa.

·          Técnica.

·          Táctica.

·          Competiciones.

·          Legislación.

·          Publicaciones.

 

 


 

·          ENSEÑANZA                                                                                                                  2 temas incluidos.

08JUN09      Metodología de la Enseñanza en DCI

23DIC07        La Educación (1). Estímulos

·          VÍA INTERNA                                                                                                                4 temas incluidos.

16JUN11        Artes Marciales, Deportes Marciales y Sistemas de Combate

01OCT08       Marginalidad y Violencia

11FEB07         La Victoria sobre la Violencia

15FEB06        El Camino del Guerrero

·          PSICOLOGÍA APLICADA                                                                                             3 temas incluidos.

04JUN10        La teoría de las ventanas rotas

16FEB10          Predicción del riesgo de homicidio y de violencia grave en la relación de pareja

09JUN09       El efecto túnel

·          PROCEDIMIENTOS                                                                                                       2 temas incluidos.

12MAR10        Esquema de combate PNF

15ENE10         Fundamentos científicos del enfrentamiento

·          TRABAJOS DE DANES                                                                                     12 documentos incluidos.

                                                                                                                               23 temas incluidos en total.

 

 




Metodología de la Enseñanza en DCI

La Educación (1). Estímulos

 

 


 

Referencia: Enseñanza-002

 

 

08JUN09, José Vicente Lumbreras Martín, Director Técnico

 

La legislación vigente en todos los países del mundo no puede garantizar la seguridad de las personas. Los efectos de dicha legislación permite disuadir a la mayoría de los ciudadanos ante la tentación de transgredirla, pero siempre queda una parte de la población que no desea cumplir con las normas cívicas y el respeto a los demás, provocando alteraciones del orden y seguridad públicas; este grupo es el de los delincuentes. Pero también puede suceder que una persona, aparentemente normal, ante la confluencia de una determinada situación y de un estado anímico personal (frustración, nerviosismo, miedo, ira, etc.) pueda intentar agredirnos, como puede ser el caso de una situación de pánico en un barco naufragando, en el que el instinto de supervivencia haga que se luche desesperadamente por un lugar dentro de los botes salvavidas, o ante un incidente de tráfico, donde una persona normal puede convertirse en un energúmeno peligroso.

 

Los profesionales de las Fuerzas Armadas y de la Seguridad se encuentran con la difícil situación de haber recibido una formación, que les cualifica para cumplir con sus funciones, pero que en la mayoría de los casos no mantienen ni mejoran los niveles de aptitud a lo largo del tiempo. A diferencia de otros técnicos, en los que la práctica de sus actividades profesionales les conserva y perfecciona con el paso del tiempo, los profesionales de las Fuerzas Armadas y de la Seguridad no pueden “practicar” durante el desarrollo de sus actividades, ya que la función primordial en ellos es la preventiva. Sin embargo, la sociedad (la opinión pública y la ley) les reclama la correcta actuación y la máxima responsabilidad en sus intervenciones en caso de grave riesgo para la seguridad.

 

DCI sólo certifica procedimientos de enseñanza y preparación que cumplen con los requisitos necesarios para hacerlos eficaces a los profesionales de las Fuerzas Armadas y de la Seguridad, así como a ciudadanos en la defensa legítima de sus derechos; por tanto sólo certifica y desarrolla técnicas, tácticas y procedimientos que cumplan los siguientes requisitos:

·          Simplicidad para los practicantes.

·          Que permitan el adecuado control de los efectos a producir.

·          Que requieran de un mantenimiento mínimo y adecuado a las posibilidades individuales de cada practicante.

 

Como guía de actuación en el proceso metodológico que desarrolla DCI se encuentra el análisis de la situación, donde deben cubrirse las siguientes necesidades:

·          Prevención y/o localización del riesgo.

·          Valoración del nivel de riesgo y preparación para actuar, de acuerdo con él, definiendo el objetivo final máximo a alcanzar.

·          Neutralización del riesgo y cumplimiento de los objetivos fijados.

 

A través de esta estructura se desarrolla el conjunto del Sistema de Combate Profesional DCI, permitiendo adecuarse con rapidez a la situación y legislación cambiante en cada situación, especialmente entre los profesionales de las Fuerzas Armadas, donde las misiones de combate táctico, de intervención no letal y de ayuda humanitaria se suceden con gran rapidez, debiendo estar en condiciones y disponibilidad psicológica para cambiar de inmediato los objetivos finales máximos a alcanzar en cada situación.

 

 


 

Referencia: Enseñanza-001

 

 

23DIC07, José Vicente Lumbreras Martín, Director Técnico

 

Muchas veces he presenciado cómo se gestiona la educación de niños y adultos. También me he enfrentado a la tarea educacional de grupos de niños, jóvenes y adultos en el campo deportivo y educacional. Sé que he cometido errores. Y lo sé porque he hecho todo lo posible por observar las reacciones de los alumnos y los resultados obtenidos. Como consecuencia de la experiencia acumulada, pretendo transmitir una serie de consejos que considero de vital importancia en el campo de la educación, y muy especialmente en la que está dirigida a niños y jóvenes.

 

Un punto fundamental consiste en que los niños y jóvenes no suelen ser mal educados. O están educados o no lo están, pero nunca lo SON. Los niños, al igual que los adultos, se adaptan a las circunstancias que les rodean. Unos con más éxito, otros con menos. Y de esa adaptación surgen las reacciones automáticas y no automáticas ante determinados estímulos. Ira, miedo, retraimiento, son reacciones naturales ante situaciones de presión, que todo entrenador y educador debe saber observar. La esencia del problema es que consideramos lógicas determinadas actuaciones, pero no se producen como consideramos que deberían hacerlo. Para ello es necesario estimular adecuadamente a los alumnos, de modo que consigamos conducir sus comportamientos en la dirección adecuada. Es muy habitual oír lamentos contra lo que ocurre; “esto está mal”, “no debes hacer esto”. Y nos quedamos con las quejas, nada más. Mi propuesta es que no es tan importante saber qué deben hacer los demás como saber qué puedo hacer yo por conseguirlo. Las formas en las que podemos influir en el resultado son, en esencia, dos:

·          Hacer algo.

·          Conseguir que otros hagan algo.

 

Ambos modos de intervención son válidos, y por ello es importante comprender que, como entrenadores, como educadores, como padres, como amigos, podemos y debemos actuar. Y esta actuación se basa, esencialmente en estimular a la acción hasta conseguir que esta acción se mantenga sin necesidad de estímulos externos.

 

Los modos de conseguirlo están representados en el siguiente gráfico:

 

 

El refuerzo positivo es el habitualmente utilizado. Conducta satisfactoria = Premio. Refuerza la conducta realizada y produce satisfacción. Se utiliza en alumnos que progresan adecuadamente y debe constituir el principal modelo a seguir en el refuerzo educacional. Hay que tener en cuenta que cualquier refuerzo puede ser público o privado. En el caso del refuerzo positivo público puede suponer para los demás un incentivo de superación (aprendizaje vicario) o un motivo de odio hacia el alumno premiado, basado en la envidia. En este caso, puede ocurrir que el alumno “premiado” se sienta abrumado por la vergüenza o presionado por los malos compañeros, consiguiendo un efecto opuesto al pretendido. Por ello es importante asegurarse que el premio público va a asegurar el refuerzo de la conducta y la satisfacción del alumno.

 

El refuerzo negativo disminuye o elimina una sensación negativa. Puede consistir en anular un castigo, eliminar tareas adicionales, levantar limitación del tiempo libre, etc. Permite encauzar a un alumno que antes actuó negativamente pero que ha modificado su conducta. Cuando los castigos se cumplen colectivamente se suele producir un efecto de camaradería entre los castigados en contra de la autoridad por lo que, en este caso, puede manifestarse un rechazo ante este tipo de refuerzo, especialmente si se hace público.

 

El castigo positivo es el típico modelo represivo de conductas incorrectas mediante la imposición de una acción que resulte molesta para el alumno. Dentro de este concepto son especialmente adecuadas las actividades que producen algún tipo de beneficio para otros (nunca para el entrenador), como pueden ser las tareas de limpieza, organización de material, etc., ya que se consigue disminuir la sensación (y justificación) de inutilidad de la sanción. Los castigos sólo sirven si se asumen correctamente por el alumno, lo cual exige comunicación entrenador-alumno. En el caso de que el alumno no muestre cooperación resulta mucho más efectivo el diálogo que el castigo.

 

El castigo negativo tiene un efecto similar al anterior en base a la eliminación de algo que le produzca al alumno algún tipo de satisfacción. Esta “satisfacción” eliminada no debe producir demasiado agobio en el alumno, ya que SIEMPRE TIENE QUE TENER ALGO POR LO QUE LUCHAR. Llegar a eliminarle todo el tiempo libre, todas sus salidas, etc. lo deja en una situación de desesperación que no le permitirá autoestimularse, no tendrá nada más que perder, por lo que el castigo no obtendrá el efecto de superación buscado.

 

El premio o el castigo deben calcularse. Deben poder cumplirse, además de conseguir obtener el efecto deseado. Así:

*        Un premio demasiado grande puede impedir que se valoren otros premios posteriores.

*        Un premio demasiado pequeño no se valora.

*        Un castigo demasiado grande abruma y paraliza.

*        Un castigo demasiado pequeño no es coercitivo.

 

En resumen, todos los refuerzos deben controlarse al máximo, de modo que se asegure que están sirviendo para conseguir los resultados propuestos. Los premios sólo funcionan si el premiado se siente halagado con el mismo. Los castigos sólo sirven si el castigado manifiesta claramente su voluntad para mejorar; hasta tal punto que acordar el castigo entre entrenador-educador y alumno suele ser el sistema más eficaz, de modo que nunca sienta el alumno que se actúa como venganza contra él. Al contrario, debemos asegurarnos que entiende y asume el castigo como un incentivo para mejorar.

 

En el caso de los niños, enlazar colegio con deporte a través de los padres en forma de estímulos mutuos, permite asegurar el adecuado desarrollo del niño.

 

 




Artes Marciales, Deportes Marciales y Sistemas de Combate

Marginalidad y Violencia

La Victoria sobre la Violencia

El Camino del Guerrero

 

 


 

Referencia: Vía Interna-004

 

 

16JUN11, José Vicente Lumbreras Martín, Director Técnico

Publicado en el Tablón Público del Ejército de Tierra Español

 

Deporte es, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española “toda actividad física, ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas”. Todas las actividades de Artes Marciales se engloban habitualmente dentro de los apartados de actividades deportivas, pero existen determinadas Disciplinas Marciales que la parte deportiva es sólo uno de los contenidos del total, así como otras que no incluyen parte específica deportiva alguna, debido a que el origen de esta actividad ha sido en el entorno militar (de ahí la denominación de Artes “Marciales”). Puede ampliarse información en http://es.wikipedia.org/wiki/Arte_marcial. En este caso, el camino que siguen estas Disciplinas, ajenas al entorno específico deportivo, suele incluir uno o varios de los siguientes elementos:

*        Filosófico y psicológico. En este campo se entiende la actividad practicada como una forma de conocerse a sí mismo y comprender la vida, especialmente en las situaciones de enfrentamiento y que tienen una clara aplicación a poder superar cualquier tipo de obstáculo al que nos podamos enfrentar.

*        Energético y psicofísico. Se desarrollan herramientas físicas y mentales que permiten optimizar la aplicación de la energía, tanto propia como aprovechando la del adversario. Puede practicarse de forma individual o contra adversarios, y con diferentes niveles de intensidad, de acuerdo con el “estilo” de la Disciplina y las características de los practicantes.

*        Táctico. Permite aplicar de modo práctico los conceptos relacionados con el empleo de la fuerza o la energía en toda su dimensión.

*        Profesional. Dirigido a perfeccionar las capacidades de los “profesionales marciales” (militares, policías y todos los que necesitan hacer uso de la fuerza con carácter profesional).

 

Cuando determinadas Disciplinas se incorporan completamente en el nivel deportivo, deben acogerse a las características del sistema, es decir, someterse a unas “normas” que permiten arbitrar quién gana y quién pierde dentro del entorno competitivo. Esto es necesario y es bueno, ya que todo deporte constituye un “factor fundamental de la formación y del desarrollo integral de la personalidad” (art. 1.2 de la Ley 10/1990 del Deporte).

 

Así, deportes que incluyen enfrentamiento, como el boxeo, etc., se ajustan a unas normas que definen los límites que no se pueden rebasar y las circunstancias que constituyen ventajas y desventajas para cada deportista (puntos, victoria, amonestaciones, etc.).

 

Sin embargo, cuando un Arte Marcial desea mantenerse dentro de unos objetivos que no se ajustan a estas normas deportivas, como puede ser el campo profesional militar o policial o la defensa personal, la cosa cambia de un modo drástico, porque en situaciones reales, “los límites que no se pueden rebasar” los marca la ley y la moral personal, y “las circunstancias que constituyen ventajas y desventajas” están relacionadas con la separación o neutralización del adversario, su detención, los efectos que provocan las acciones aplicadas o el cumplimiento de la misión asignada.

 

Por todo ello, es importante comprender qué busca cada practicante de Artes Marciales, para que pueda elegir las Disciplinas que mejor se adapten a sus objetivos.

 

Un ejemplo de ello es el caso de la Disciplina Krav Maga, que desde 1944 se comenzó a practicar sin ningún objetivo deportivo, pero que ha ganado el prestigio de ser considerada uno de los Sistemas de Combate más eficaces. Cuando vemos un evento de esta Disciplina siempre aparece, lógicamente, en el apartado de “Artes Marciales”, ya que este término engloba tanto a “deportes de combate” como a “actividades de combate”. Sin embargo, a pesar de que determinadas actividades no constituyan un “deporte” propiamente dicho, las secciones de Artes Marciales están incluidas en el apartado “Deportes” de cualquier publicación (revistas, webs, etc.) o el material de estas “actividades de combate” se vende en las secciones de “Deportes“ de los centros comerciales.

 

Otra de las Disciplinas, que incorpora actividades en todo el espectro que estamos tratando es DCI Defensa, Combate e Intervención, ya que ha sido diseñada por militares y policías españoles con amplia experiencia en la práctica profesional, para desarrollar TTP (tácticas, técnicas y procedimientos) de aplicación real, de acuerdo con el marco legal de actuación de cada situación y con los medios que la práctica profesional pone a disposición del personal militar y policial. Sin embargo, además de incorporar este modelo de trabajo, en el que se busca equilibrar adecuadamente la seguridad con la eficacia, también se incorpora una parte deportiva, que desarrolla su marco de actuación buscando alcanzar este mismo equilibrio entre seguridad y eficacia, de modo que el Reglamento de Competición Deportiva de DCI valora parámetros como el realismo o la sincronización de las acciones. De este modo, es posible mantener una Disciplina Marcial dentro de un entorno deportivo, pero sin perder los objetivos para los que fue diseñada.

 

 


 

Referencia: Vía Interna-003

 

 

01OCT08, José Vicente Lumbreras Martín, Director Técnico

 

Cuando recibimos información sobre una acción deplorable o un delito cometido, cuando nos aproximamos de soslayo a los seres marginales que flotan por nuestras ciudades o cuando somos víctimas de la violencia por parte de estas personas, la primera reacción que surge de nuestro interior está íntimamente relacionada con nuestro instinto de supervivencia (ni cruel ni misericordioso), nuestras experiencias previas (vivencias propias) y nuestra educación (vivencias ajenas). Normalmente somos esclavos de nuestra historia, de ese conocimiento previo a lo que nos está sucediendo en el presente, que es capaz de condicionar totalmente la interpretación de los hechos; prejucios lo llamamos, lo cual ya queda perfectamente explicado en la propia palabra. Hace un tiempo, escribí un documento titulado “la victoria sobre la violencia(1), donde intenté analizar los motivos que llevan a determinados comportamientos. Desde entonces he investigado, debido principalmente a que creo firmemente en las pruebas que me muestra la ciencia como vía del conocimiento más profundo de mí mismo y de los demás, y he podido constatar, a través de estudios médicos, que se produce una decisiva disminución del desarrollo cerebral en los niños que sufren una o varias de las siguientes desgracias:

*        Desnutrición en el útero de la madre y/o durante los primeros años de vida.

*        Medio ambiente psíquico y afectivo adverso (incultura, desarraigo, violencia, embarazo no deseado, familia desestructurada, etc.).

 

“Durante la desnutrición no solo se detiene el crecimiento del cerebro, sino que al igual como ocurre con otros órganos, este se atrofia y pierde volumen(2). Asimismo, el medio ambiente social adverso “con toda probabilidad afecta el normal desarrollo cognitivo del niño, aun cuando su nutrición sea normal(2). Este conjunto de obstáculos genera dificultades en el aprendizaje, trastornos emocionales, conductas agresivas y tendencia a la delincuencia.

 

El mayor desarrollo cerebral se produce durante los primeros 4 años de vida. Para que se produzca un adecuado desarrollo del mismo, durante ese tiempo es necesario que el niño tenga suficientes experiencias sensoriales de aprendizaje, las cuales, como en cualquier otro caso, deben cumplir los siguientes requisitos:

*        Que sean adecuadas en cuanto a contenido e intensidad.

*        Que sean predecibles, es decir, que el niño esté preparado para percibirlas e incorporarlas en su esquema  mental.

*        Que sean repetitivas, para que puedan depositarse eficazmente en la memoria a largo plazo (conceptos, ideas, valores) o en la memoria muscular (habilidades motoras).

 

Por todo lo anterior podemos afirmar que el desarrollo del cerebro y con él, el desarrollo de la inteligencia y la socialización, está influido decisivamente por los estímulos medioambientales. Y prueba de ello es que el 90% del esfuerzo policial de todas las sociedades se circunscribe al 10% de la población, precisamente a esa población marginal.

 

Todo lo tratado hasta este momento me lleva a proponer las siguientes cuestiones:

*        ¿MEJORA LA SOCIEDAD EN SU CONJUNTO SI MEJORAN LAS CONDICIONES DE LAS PERSONAS MARGINALES?

*        ¿QUIÉN SE MERECE EL CASTIGO POR LAS CONDUCTAS VIOLENTAS?

 

Comparando a la sociedad con cualquier organismo vivo, vemos que necesita disponer de un sistema defensivo que le proteja, tanto de los “agentes” externos como de los internos. Cualquier ser vivo que no disponga de defensas suficientes sucumbe. Y del mismo modo, cualquier sociedad. Por ello, es lógico comprender que es necesario articular medios que contribuyan eficazmente a la seguridad de los ciudadanos. Y estos medios deben hacer frente a las posibles agresiones tanto a nivel preventivo como a nivel correctivo.

 

En el nivel preventivo está presente, como no, la acción de las Fuerzas Armadas y de los Cuerpos Policiales como medio disuasorio ante a los agentes nocivos externos (Fuerzas Armadas) e internos (Cuerpos Policiales). Pero esta acción disuasoria NO RESUELVE EL PROBLEMA, ya que cualquier conflicto es la consecuencia de unos hechos, y son estos hechos los que hay que solucionar para que el conflicto desaparezca.

 

Si hay riesgo de conflicto armado entre dos países ocurre porque hay un desequilibrio entre ellos, ya sea de tipo económico, territorial o cultural-religioso-racial. La política-diplomacia y los medios de comunicación social son los responsables de aproximar las posiciones antagónicas entre los gobiernos y entre los ciudadanos de ambos países respectivamente. Lo contrario sólo lleva a la locura colectiva de la violencia de grupo denominada guerra, perfectamente desarrollada por Sigmund Freud en su obra “Psicologia de las Masas y Análisis del Yo(3). En la guerra los individuos actúan movidos por la consciencia de culpabilidad y el sentimiento del deber en relación con la colectividad, es decir, con su Patria, y están totalmente mediatizados por ella, hasta el punto de no sentirse responsables en absoluto de los hechos que cometen. Si no funcionase este mecanismo social las guerras no podrían existir, ya que nadie participaría en ellas; pero tampoco existiría la sociedad, ya que nadie se esforzaría por construirla. Es, por tanto, una consecuencia directa de la sociedad como conjunto, pero una correcta gestión puede evitarlo.

 

En lo referente a la protección frente a los agentes internos que atentan contra el desarrollo de la sociedad y sus individuos, se articula la ley como guía de actuación dentro de esta sociedad, imponiendo la correspondiente reacción represiva a los que atentan contra ella, en las que interviene la policía y la justicia como elementos “de control” de estas acciones. Pero el poder judicial y la policía tampoco evitan el problema, sólo lo intentan controlar. Para evitar verdaderamente el problema es necesario el desarrollo adecuado y sostenible de las personas que componen esta sociedad, y para ello, es necesario:

*        Que los grupos sociales sometidos a la pobreza salgan de esta situación con apoyo de la sociedad, pero por sí mismos. Esto debe conseguirse promoviendo acciones que estimulen a la acción a estas personas y grupos, de modo que les resulte más ventajoso mejorar socialmente que mantenerse en la situación anterior. El sistema de microcréditos(4) es un ejemplo que ha sacado de la pobreza a millones de personas.

*        Que los individuos que no tienen posibilidad de mantenimiento (enfermos, ancianos y niños desamparados) reciban de la sociedad organizada la satisfacción de sus necesidades individuales y sociales. La integración en el trabajo de personas con discapacidad de disc@pnet es un ejemplo de ello(5).

*        Que el índice demográfico sea el adecuado, de modo que evite situaciones de envejecimiento de la población o superpoblación en relación a los recursos disponibles, lo cual deriva en pobreza. Las ventajas fiscales en uno u otro sentido es un ejemplo de incentivar y encaminar a la población a un desarrollo demográfico sostenible, así como los métodos de control de natalidad no agresivos(6).

 

En resumen, es vital erradicar la pobreza. La pobreza tiene como consecuencia inevitable la marginación y, a través de ella, la violencia.

 

En cuanto a la cuestión de quién se merece el castigo por las conductas violentas, la sociedad necesita tener el control necesario de los individuos y grupos que actúan contra ella, dejando cada individuo en manos de esta sociedad ese concepto social de venganza que denominamos justicia, quedando como inevitable responsabilidad individual la defensa legítima(7). Pero la justicia verdadera no debe ser sólo una reacción vengativa contra los individuos que delinquen. La verdadera justicia radica en conseguir que todas las personas estén en disposición de alcanzar los recursos de un modo honrado y pacífico, quedando la represión (y la medicina) sólo para una pequeña minoría que actúa de un modo patológico, es decir, que delinque, no por necesidad, sino por una total falta de escrúpulos y de respeto a los demás.

 

Por todo ello vuelvo a interrogarme y a bucear en lo más profundo de mi ser, y me pregunto si, realmente, en un caso en el que sea necesario el uso de la violencia, como puede ocurrir en Defensa Personal Ciudadana, en una acción de Combate Militar o en una Intervención Policial, tendremos derecho y conciencia para sentir odio por las personas que tenemos enfrente, si seremos capaces de infringirles más sufrimientos de los estrictamente necesarios, si podremos buscar el modo de alcanzar la paz en nuestros corazones y en el mundo algún día.

 

NOTAS:

(1)  http://www.defcomint.com/ZonaArticulos.htm#LaVictoriaSobreLaViolencia

(2)  Estudio del Dr. Fernando Monckeberg Barros, Decano de la Facultad Ciencias de la Salud, Universidad Diego Portales (Santiago de Chile) http://www.pediatraldia.cl/Nueva_carpeta/desarrollo_a.htm

(3)  Psicologia de las Masas y Análisis del Yo. Sigmund Freud http://tatagalgo.files.wordpress.com/2006/12/freeud-psicologia-de-las-masas-y-del-yo.pdf

(4)  Microcrédito, Enciclopedia Wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/Microcr%C3%A9dito

(5)  Cofinanciado por Fundación ONCE (Organización Nacional de Ciegos Españoles), FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional) y FSE (Fondo Social Europeo). Su web es http://www.discapnet.es

(6)  http://www.vidahumana.org/vidafam/controldem/controldem_index.html

(7)  http://es.wikipedia.org/wiki/Defensa_propia

 

 


 

Referencia: Vía Interna-002

 

 

11FEB07, José Vicente Lumbreras Martín, Director Técnico

 

DCI necesita una componente filosófica y moral. El objetivo final es trabajar por salvaguardar la paz de forma global, y cada diferente circunstancia determina un diferente modo de actuar.

 

La violencia en general y las guerras en particular, ancestrales, deplorables y tristes acciones humanas, suelen ser consecuencia de la intransigencia de unos pocos, donde muchos, lamentablemente, sufren sus consecuencias. La salvaguardia de la paz ante los violentos sólo tiene una vía que funciona, que es conseguir que ellos no vean la forma de actuar impunemente. En el momento que ven la posibilidad de abusar y aprovecharse del entorno, se lanzan sobre su víctima cual parásitos destructores. Esto ocurre a nivel individual y colectivo.

 

Estos violentos, intransigentes, que recurren a la violencia como la única forma de expresión que conocen, y con el objetivo permanente de abusar de los demás se encuentran frente a la ley, con el arma con la que todo estado debe garantizar la defensa jurídica ante estas acciones. No obstante, la ley define el concepto y limitaciones de la defensa propia, para garantizar una respuesta institucional del poder judicial ante los actos que no sean, realmente, una defensa propia lícita. Ello implica que, ante una situación violenta, una persona no tiene derecho a utilizar cualquier recurso en su defensa; no puede, por ejemplo, utilizar un medio de defensa desproporcionado, en comparación con los medios de la agresión; no puede ensañarse, de modo que, en el instante en el que deja de existir amenaza, ya no es legal agredir a quien ya no quiere, o no puede, atacar. Cualquier persona, en una situación así, y llevado por la rabia y la indignación, puede infringir la ley, ocasionar daños, quizá irreparables, y lamentarlo el resto de su vida. Por otro lado, una actitud pusilánime sólo consigue potenciar la actitud de abuso del agresor. Cualquiera de estas dos posturas no colaboran en la construcción de la paz. La construcción de la paz se consigue a base de crear unas condiciones que tiendan a impedir la generación de violencia, tanto por parte propia como por parte de los demás.

 

Por ello, ante una actitud violenta de otra persona, la única vía legal que realmente funciona es la defensa personal, en combinación con una estabilidad emocional que permita una resolución con el mínimo de lesiones para todos, agresores y agredidos. Aquí se acaba la acción del agredido, pero este final no construye la paz completamente, sólo reprime la violencia, porque el resentimiento permanece y la violencia puede volverse a desatar en cualquier momento. Por ello, es necesario que el agresor, no sólo comprenda, sino que llegue a sentir, que esa actitud no es positiva para él. En este sentido, la ley cuenta con sus mecanismos disuasorios, que intentan evitar la tentación de cometer estos actos. Este sistema funciona con las personas que no quieren comprender el concepto de respeto y derechos de los demás, pero dan más peso a esos mecanismos que utiliza la sociedad contra estas actitudes, y lo acaban asumiendo. Los denomino "violentos amaestrados". Dentro de este grupo se encuentran la inmensa mayoría de las personas.

 

En determinadas circunstancias, cuando los elementos disuasorios o coercitivos no producen el efecto deseado sobre los individuos, éstos se convierten en "violentos activos". Los motivos que los llevan a esta situación pueden ser varios:

*        Una situación de obcecación. En este caso, el "violento amaestrado" se convierte en "violento activo", ya que sus emociones no le permiten razonar. Estas emociones son primarias, y actúan con tal intensidad que no pueden, o no quieren, ser controladas por el sujeto. Estas personas se reconocen por tener "un genio fuerte", no practican el control de la ira, lo que alimenta cuadros de violencia creciente. Suele ocurrir cuando el entorno social no les incita o ayuda a controlar esas actitudes, como es el caso de los niños mimados, los jefes déspotas, los padres o maridos iracundos, los conductores violentos, etc.

*        Una situación de necesidad. Cuando una persona siente la imperiosa necesidad de algo (aire, agua, alimentos, drogas, sexo, reconocimiento público, poder) se bloquea el proceso mental, quedando descontrolado el centro emocional que, sin la barrera coercitiva de la mente (sentido común o educación social), actúa sin escrúpulos hasta lograr su objetivo. Tras conseguirlo, estas personas pueden sentir remordimientos, que las pueden inducir a la meditación sobre los hechos, pudiendo concluir en un aprendizaje positivo, una educación, de modo que, de repetirse la situación, podrían haber descubierto otro camino para solucionarla. Esta meditación también puede degenerar en el descubrimiento de razonamientos, más o menos consistentes, que den explicación y una especie de respaldo moral a sus actos. En este caso, en futuras situaciones similares, el hecho tiende a repetirse, ya que la barrera moral se ha resquebrajado y la excusa fabricada atraviesa el muro de la honestidad, generando nuevas situaciones de "violencia activa".

*        El entorno social en el que se mueven las personas. Si este entorno social (familia, amigos, banda, etnia, etc.) manifiesta una cultura violenta, donde es habitual, por ejemplo, el ajuste de cuentas, la tristemente denominada "violencia doméstica", los odios hacia otros grupos de diferente raza, religión, costumbres o nacionalidad, cualquier persona dentro de ese entorno adquirirá una actitud de "violencia activa" hacia ese objetivo de odio común. Para evitarlo es necesario trascenderlo, superar esas tendencias mediante la comprensión de los hechos y consecuencias de estas actitudes instauradas socialmente. Desgraciadamente, este proceso de meditación es, todavía, un fenómeno poco habitual en el ser humano, y la mayoría se deja llevar por la opinión instaurada, aunque no esté completa y correctamente razonada.

 

Por último, en muy raras ocasiones, aparecen los "violentos intrínsecos o de nacimiento", personas que manifiestan reacciones violentas a pesar de haber estado rodeados de un entorno pacífico y adecuado. Se trata de enfermos psíquicos o emocionales, que actúan sin razonamiento, y que necesitan tratamiento médico para poder llegar al nivel de "violentos amaestrados".

 

Tras este análisis, quiero llegar a la conclusión de que la violencia es, normalmente, consecuencia de un conjunto de circunstancias, en muchas ocasiones ajenas a la persona violenta, en otras, consecuencia de una enfermedad. Si esta idea se puede comprender y puede llegar a sentirse realmente, es muy probable que se pueda observar la violencia en los demás, y en uno mismo, con la mayor compasión, sin hacerse eco de ella, sin sintonizar con ella.

 

Esta actitud de compasión es imprescindible para poder crear el "vacío" que se necesita para combatir sin obcecación, para actuar sin venganza, para vencer sin humillación. Porque los actos de defensa se ejecutarán sin violencia interna, y cuando el adversario sea vencido, incluso antes de que se rinda, no será necesario prolongar el combate, de continuar generando violencia.

 

Esta actitud, la compasión, permite dosificar el nivel de daño a producir. Así marca la ley que es lícito combatir, tanto en la paz como en la guerra, en misiones de seguridad o transitando tranquilamente por la calle, contra un desconocido o contra un amigo.

 

Así se consigue la victoria sobre la violencia.

 

 


 

Referencia: Vía Interna-001

 

 

15FEB06, José Vicente Lumbreras Martín, Director Técnico

 

A lo largo de la historia y las culturas, las figuras de los guerreros revisten una serie de cualidades comunes que permanecen inmutables, como si, en realidad, fuera la seña de identidad que permite identificarlos e identificarse entre sí.

 

Quizá, la seña más acusada es el sentido del honor, la cualidad moral que lleva al más severo cumplimiento del deber.

 

Para un guerrero, el honor marca el sendero de los actos de su vida. Son los ideales que, por puros, son inalcanzables, que sirven para mantenerse avanzando en el sendero, son la lejana estrella, que indica el rumbo en la oscuridad.

 

El honor, junto al valor y la disciplina, forman el trípode donde se asienta la verdadera arma del guerrero, su propio camino. Y este camino es como un río, donde la corriente arrastra a quien no avanza.

 

Pero este avance del guerrero no es otra cosa que la aplicación, en todos los actos de su vida, de las normas, de los principios, de las actitudes que lo han forjado como tal.

 

Y ese camino se va creando mediante la cristalización de la propia razón de ser del guerrero, que es preservar la paz como objetivo último. Esta misión sólo se puede llevar a cabo con éxito si la propia paz se asienta en su corazón, mediante el aprendizaje y la práctica de las cualidades humanas que la construyen:

*        Espíritu de sacrificio.

*        Autoconfianza y valoración personal.

*        Tolerancia y respeto.

*        Solidaridad y generosidad.

 

De este modo, el guerrero trabaja en el desarrollo de la armonía en su esfera de acción, trabaja por la paz.

 

Las artes marciales trabajan para desarrollar estas cualidades humanas enumeradas anteriormente. A mi modo de ver, es la más importante aportación humana que producen, ayudando, mediante la acción, al desarrollo moral de la persona.

 

 




La teoría de las ventanas rotas

Predicción del riesgo de homicidio y de violencia grave en la relación de pareja

El efecto túnel

 

 

 


 

Referencia: Psicología Aplicada-003

 

04JUN10, José Vicente Lumbreras Martín, Director Técnico

 

“Actúa siempre de modo que tu conducta pueda ser considerada una regla universal”

                                                                                                                Immanuel de Kant

 

Se basa en un experimento de psicología social realizado por el profesor Philip Zimbardo, en el que dejó dos vehículos idénticos abandonados, uno de ellos en un barrio pobre y conflictivo y el otro en un barrio rico y tranquilo. El primero de ellos fue destruido en poco tiempo, mientras que el segundo permanecía intacto. Pero el experimento continuó…

 

 

La conclusión que deseo resaltar de este experimento es la aplicación al PROCESO PERSONAL, tanto de valores internos como de relación con los demás. Si nos dejamos llevar por nuestros impulsos sin tener en cuenta el razonamiento, nos convertimos en títeres de nuestras emociones. En cambio, si cohibimos nuestas emociones y sólo atendemos a nuestra razón, dejamos de actuar de un modo humano y natural, convirtiéndonos en máquinas. Por eso, nuestro VERDADERO SER debe ser capaz de armonizar emociones y razón, y ese elemento no es otro que la VOLUNTAD. Si al final de nuestros días se extingue nuestro cuerpo, y si hay algo que perdura verdaderamente para continuar en otro lugar o en otro cuerpo, poco importan los datos que hayamos aprendido a lo largo de nuestra vida, fruto de nuestra capacidad intelectual y las oportunidades que nos han permitido hacerlo, o las experiencias buenas o malas que hayamos vivido, ya que todos nacemos sin saber aparentemente nada de todo ello. Lo que verdaderamente definirá nuestro ser no será el modo de ver la cortedad de nuestra vida ni de nuestro entorno social, ni el modo en que nos hayamos relacionado con Dios (lo cual está normalmente mucho más relacionado con la cultura en la que nos ha tocado vivir que en las decisiones que tomamos), sino el modo en que hemos sido capaces de afrontar todo ello, cómo hemos podido rebelarnos ante lo injusto o navegar por la corriente de lo verdadero, lo bello y lo bueno, o todo lo contrario. Y la cualidad que nos permite enfrentarnos a todo ello, a la vida en sí misma, es la voluntad, que debemos ser capaces de hacerla trascender a todos los actos de nuestra vida como afirmación de nuestro ser y de las decisiones que tomamos. Si alguien, en el caso de los coches abandonados, es capaz de hacer valer su voluntad por encima de sus tendencias naturales ¿se dejaría llevar por la corriente destructiva que animó a todos los que participaron en la destrucción de los coches?

 

“Si no quieres que exista maldad, no la admitas ni en tu interior ni en tu entorno,

porque sólo tú eres el responsable de su desarrollo”

                                                                                              Enseñanzas del combate

 

 


 

Referencia: Psicología Aplicada-001

 

 

09JUL09, José Vicente Lumbreras Martín, Director Técnico

 

El efecto túnel consiste en concentrar la atención en algo, desconectando sensitivamente del entorno y anulando, por tanto, la visión periférica. Dentro del entorno que estudia DCI es causado fundamentalmente por:

*        El estrés que genera un enfrentamiento.

*        La falta de entrenamiento bajo presión psicológica.

 

No obstante, también puede ser causado por otros motivos:

 

Un matrimonio sesentón está en la cola para subir al autobús cuando, delante de ellos, una joven, con minifalda ceñida, intenta subir y, para poder hacerlo, se sube aún más la falda, dejando ver más de la cuenta.

- “¿Te das cuenta –dice la mujer- esa desvergonzada, mostrando obscenamente todas sus vergüenzas mientras sube al autobús?”

Y el hombre, con los ojos desorbitados y la baba colgando contesta: “¿eeeeeh… QUÉ AUTOBÚS?”.

 

El efecto túnel no se percibe conscientemente, pero es un decisivo factor limitativo del rendimiento en situaciones complejas, precisamente en aquellas en las que es más determinante la reacción eficaz ante los riesgos a los que nos enfrentamos. Las consecuencias inmediatas son las siguientes:

*        Percepción limitada del entorno. Las personas sometidas a efecto túnel no son capaces de recordar gran cantidad de detalles de los hechos acaecidos, tanto porque no los han percibido como porque se han borrado de la mente consciente.

*        Percepción limitada de las actuaciones propias. Bajo los efectos del estrés, sólo funcionan aquellos procesos que se basan en:

Reflejos y acciones naturales.

Reflejos y acciones adquiridos mediante la repetición.

 

Al percibir el entrono de un modo limitado, parte de él nos puede afectar sin haberlo podido distinguir, por lo que no estaremos en condiciones idóneas para percibir las amenazas reales y las posibilidades de respuesta propias; tampoco podremos desarrollar tácticas adecuadas al entorno existente, dejando de controlar determinados elementos que pueden ser cruciales para la supervivencia, para el cumplimiento de la misión o para alcanzar los objetivos planteados. Además, esta limitación en la percepción puede traer como consecuencia la concentración sobre dos elementos distintos, de acuerdo con la gravedad de la situación. El primer elemento es la concentración sobre la amenaza, lo que permitiría afrontarla, aunque haciéndonos vulnerables ante otros ataques externos, ya que los apoyos externos que puede recibir nuestro adversario no son percibidos por nosotros, con el consiguiente riesgo que ello conlleva. El otro elemento donde puede ir nuestra atención limitada es sobre un elemento que no es la amenaza en sí, sino algo que nos distrae, como puede ocurrir durante una finta; esta es la situación más peligrosa, ya que al estar concentrados en ese elemento ajeno a la causa amenazante, no realizamos ninguna acción defensiva ante ella.

 

El efecto de “amnesia temporal” limita la posibilidad de informar correctamente de los hechos (denuncias, informes, etc.), pero también restringe la capacidad de aprendizaje y posterior adaptación a situaciones de ese tipo.

 

Pero muy por encima de las limitaciones del entorno en cuanto a riesgo y gravedad, se encuentra la limitación en la percepción de las propias actuaciones, lo que conlleva un evidente descontrol de lo que hacemos, de lo que podríamos hacer y de los efectos que producimos, lo que acarrea una serie de responsabilidades por actos que no teníamos intención de realizar conscientemente.

 

Como se ha apuntado anteriormente, la limitada capacidad de reacción durante la exposición a los efectos del estrés sólo permite la actuación en base a las acciones y reacciones naturales y las adquiridas por medio de la repetición adecuada.

 

Pero para poder desarrollar estas capacidades de un modo eficaz es necesario que exista una formación que cumpla los siguientes requisitos:

*        Fácil de aprender.

*        Fácil de ejecutar.

*        Fácil de entrenar y mantener.

 

En caso de que cualquiera de estos elementos no se pueda alcanzar, la formación no será certificada por el Departamento de DCI(1) .

 

Todo ello nos lleva a comprender que es necesario afrontar el estrés y el efecto túnel para permitir la supervivencia en situaciones de riesgo, de modo que la amenaza o ataque queden neutralizados.

 

(1)   DCI sólo certifica procedimientos de enseñanza y preparación que cumplen con los requisitos necesarios para hacerlos eficaces a los profesionales de las Fuerzas Armadas y de la Seguridad, así como a ciudadanos en la defensa legítima de sus derechos; por tanto, no certifica ni desarrolla técnicas, tácticas y procedimientos que sean complejos para los practicantes, que no permitan el adecuado control de los efectos a producir o que requieran de un mantenimiento desproporcionado para las posibilidades individuales de cada practicante.

 

 




Esquema de combate PNF

Fundamentos científicos del enfrentamiento

 

 


 

Referencia: Procedimientos-001

 

 

12MAR10, José Vicente Lumbreras Martín, Director Técnico

 

El Esquema de Combate PNF constituye la estructura de actuación esencial en todos los modelos tácticos de DCI, en el que se busca sucesiva o simultáneamente protección, neutralización y finalización.

 

Se define protección como la acción de prevenir y evitar los efectos de las acciones ofensivas del adversario.

 

Neutralización consiste en impedir toda acción agresiva del adversario. Si no se producen lesiones se denomina controlar. Puede servir para concluir un combate. En la neutralización, las lesiones del adversario nunca son permanentes. Los efectos buscados para neutralizar son comprensión, miedo, dolor, desequilibrio y/o cegamiento.

 

La finalización consiste en alcanzar los efectos deseados en un enfrentamiento. Estos efectos pueden consistir en huir, convencer, obligar o destruir al adversario.

 

Este esquema es fundamental, ya que tiene aplicación directa y continua, tanto en acciones ofensivas como defensivas, dentro de todo el espectro de la Pirámide del Empleo de la Fuerza y en todas las situaciones de las tres Especialidades de DCI.

 

El Esquema de Combate PNF permite la consecución de los objetivos marcados dentro de una estructura eficaz, sencilla y permanente, a la vez que completamente flexible a la introducción de elementos técnicos y tácticos, de acuerdo con el camino de mejora y progresión del practicante.

 

En las imágenes siguientes se muestra un ejemplo claro de los efectos. La imagen 1 muestra un ataque del adversario (atuendo negro) y la respuesta del combatiente (azul-blanco) con la protección de los efectos del ataque. En la imagen 2 se aplica una neutralización, en este caso por dolor, combinado con desequilibrio. La imagen 3 muestra una acción de proyección, con efectos suficientes para conseguir la finalización de la acción.

 

 

Ver vídeo explicativo

 

 


 

Referencia: Procedimientos-002

 

15ENE10, José Vicente Lumbreras Martín, Director Técnico

 

Los elementos que aparecen en MAYÚSCULAS están desarrollados en los documentos de acceso exclusivo para federados, en su Zona de acceso restringido.

 

Los fundamentos en los que se basa el enfrentamiento en DCI son los siguientes:

*        Busque la INICIATIVA como premisa fundamental.

*        DESGASTE al adversario, evitando ser desgastado.

*        Realice los ataques basándolos en el ENGAÑO.

*        ROMPA EL RITMO del adversario.

*        Muestre OPORTUNIDADES al adversario, para que ataque de un modo previsto por usted y le permita una reacción temprana y prevista.

*        El entrenamiento en TÉCNICAS y PROCEDIMIENTOS permite ejecutar movimientos automáticos, lo que permite concentrarse en las TÁCTICAS.

*        En la ZONA VERDE, cambie constantemente la distancia con el adversario, dificultando la ejecución de cualquier ataque.

*        En la ZONA ROJA, cambie constantemente la posición de la cabeza, dificultando los ataques a ella.

 

Una vez comprendidos estos fundamentos, el practicante estará en condiciones de incorporar las acciones de combate a ellos, pero lo que es más importante, PODRÁ APLICARLOS A TODA SITUACIÓN DE DIFICULTAD U OPOSICIÓN DE LA VIDA COTIDIANA.

 

 



 

Notas: estos documentos están restringidos para uso y perfeccionamiento de todos los Danes de DCI.

Los que se muestran a continuación incluyen únicamente el índice de contenidos y las primeras páginas de cada texto.

Los aspirantes a 1er Dan no tienen acceso a los documentos de otros Danes cuando realizan los trabajos.

 


 

 

…”Debes tener el cuchillo preparado para el combate y ser diestro en su uso ya que no tendrás tiempo de empezar a pensar si estás en una zona hostil. Necesitas un cuchillo con una hoja relativamente pesada pues eso reduce la fuerza que se necesita al usarla y da un mejor control y eficacia, pero si te pasas en el peso fatigaras los dedos, la muñeca y el brazo”…

     Ángel Dueñas Diz, acceso a 1er Dan                                14ABR07

 

 


 

 

…”A diferencia de las artes marciales, DCI busca la parte científica del proceso que conlleva una acción, por lo cual desglosa todo el proceso y lo estudia científicamente para poder acreditar si la técnica es válida en cada caso”…

     Raúl Salas Millanes, acceso a 1er Dan                             18ABR07

 

 


 

 

…”Las intervenciones al paso surgen de la necesidad de detener a una persona, sin emplear medios excesivamente agresivos y lesivos, sin dejar de ser contundentes. Se debe realizar por sorpresa puesto que si el infractor conociera la intención de los agentes evitaría la situación impidiendo la acción, bien por evasión o por defensa previa que anularía la posibilidad de éxito”…

     José Ramón López Carranza, acceso a 1er Dan             09FEB08

 

 


 

 

…”El saber manejar correctamente la defensa es una asignatura obligada en nuestros días para todos los miembros de las fuerzas de seguridad y también para todos los miembros de las fuerzas armadas que tomen parte en un contingente de tropas en misión de paz, pues se verán en más de una ocasión en la necesidad de controlar masas de personas sin deber de hacer uso de sus armas”…

     Javier Lorite Manso, acceso a 1er Dan                           14JUN08

 

 


 

 

…”Técnica paso a paso: Se para el golpe con el antebrazo inverso a su brazo donde lleve sujeto el palo”…

     Juan Barón Sanjuán, acceso a 1er Dan                           25SEP08

 

 


 

 

…”en el ámbito profesional, lo habitual es encontrarse ante una agresión (sea de cualquier tipo) y no llevar la defensa en ese momento, es decir, tener que emplear las manos vacías, para lo que algunas artes marciales recogen técnicas y estudios de defensa que deberían surgir espontáneamente, producto de la experiencia o la práctica, técnicas que nos aportarán una salida eficaz y desde el punto vista, siempre profesional, menos lesiva para el adversario (detenido, controlado)”…

     José Miguel López Jiménez, acceso a 1er Dan               14NOV09

 

 


 

 

…”A pesar de que nuestros soldados, debido a las muchas y diferentes misiones que realizan, pueden encontrarse en situaciones de realizar técnicas de tipo policial, dedicaré este trabajo a las técnicas en combate, nivel alto riesgo (demostraciones de fuerza letal, empleo de medios letales) y en caso más concreto a las técnicas de defensa y ataque con arma corta”…

     Ángel Dueñas Diz, acceso a 2º Dan                                12DIC09

 

 


 

 

…”Entre las 700 cavidades, aproximadamente, que existen en el cuerpo humano, contempladas bajo los fundamentos de la acupuntura oriental, existen 108 con una posible aplicación marcial. Una división ideal de estos puntos consistiría en clasificarlos en los 36 que si se golpea con suficiente fuerza podrían causar la muerte, y los 72 que un golpe similar causaría tan sólo la pérdida de conciencia o la parálisis”…

     Francisco Suárez Díaz, acceso a 1er Dan                       21DIC09

 

 


 

 

…”El kubotán deriva del Yawara, una antigua arma indú usada originalmente como instrumento en ceremonias budistas para rezar con él y conseguir, mediante un entrelazado especial de los dedos de la mano, una fuerza interior que facilitase las duras pruebas a que eran sometidos los monjes”…

     Daniel Salazar Aransáez, acceso a 1er Dan                    03ENE10

 

 


 

 

…”La Intervención Policial ha existido siempre desde que el hombre existe, y esta ligada a la evolución de los homínidos. Podemos decir sin temor a equivocarnos que la guerra y la conquista de otros territorios y otros pueblos es la historia de la Intervención Policial”…

     Antonio Alfaro Balsa, acceso a 1er Dan                          03ENE10

 

 


 

 

…”Conociendo los fundamentos de esté arma, una victima puede evitar la confusión y la frustración de intentar recordar puntos concretos a la hora de una supuesta agresión. Simplemente actuando con naturalidad y ejerciendo presión en cualquier zona del cuerpo, se logra la autodefensa de uno mismo ante una agresión”…

     Miguel Núñez Martínez, acceso a 1er Dan                      04ENE10